miércoles, 24 de diciembre de 2014

Felices fiestas 2014 y Año Nuevo 2015

Desde ASECAL deseamos a nuestros lectores unas felices fiestas y que el próximo año llegue cargado de afecto, compañía y felicidad.


martes, 23 de diciembre de 2014

ACOMPAÑAR

Hace tiempo que me ronda escribir sobre lo que implica “acompañar”, en especial lo que significa el acompañamiento terapéutico o creo que sería más certero, lo que éste implica, desde mi punto de vista ¡claro!
Durante este verano he escuchado a diferentes amigos y especialmente una amiga entrañable hablarnos, entre otras cosas, de que el acompañamiento es algo horizontal. Inicialmente me quedé ahí, pero le he ido dando forma y me hacía consciente, poco a poco, por qué me impactó especialmente esta afirmación que hacía: “acompañar es horizontal, servir es más vertical.”

lunes, 17 de noviembre de 2014

EL ABECEDARIO O CLAVES PARA SUPERAR UNA EXPERIENCIA DÍFICIL DE ADOPCIÓN







En nuestra experiencia clínica estamos acostumbrados a ver las dificultades que tienen las personas para adaptarse a los niños que adoptan. En muchas ocasiones son verdaderos “calvarios”, por ello decidí, al conocer a esta familia, que debían compartir su experiencia y darnos ideas para lograr el éxito en esta dura tarea de adaptarse a los adoptados. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

LA DISCAPACIDAD EMOCIONAL EN POSITIVO

“Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su capacidad de escalar árboles, vivirá toda su vida creyendo que es inútil.” Einstein, Albert
Hoy quería hacer una reflexión sobre lo que entendemos por discapacidad. Cuando hablamos de discapacidad física, es algo que sabemos ubicar en el espacio y en el tiempo (cuando empezó la discapacidad) y esto nos ayuda a entender mejor las consecuencia que tiene en el funcionamiento cotidiano de la persona. Sin embargo las discapacidades psicológicas y emocionales son más difíciles de comprender por no ser algo tangible. Podemos partir de analizar las discapacidades físicas para poder entender mejor las discapacidades psicológicas y emocionales, ya que una discapacidad física al final es una perdida y esto lleva a tener consecuencias psicológicas y emocionales. Sobre todo el saber lo que funciona cuando trabajamos con personas que tienen alguna discapacidad (física, psicológica o emocional)

Hay tres personajes históricos que me llaman la atención especialmente por tener serios problemas físicos en su infancia, acompañados de problemas emocionales y psicológicos.

Helen Adams Keller (Alabama, 27 de junio de 1880 - Connecticut, 1 de junio de 1968) fue una escritora, oradora y activista política sordociega estadounidense.

A la edad de 19 meses, a causa de una fiebre quedó sorda y ciega. Su incapacidad para comunicarse desde temprana edad fue muy traumática para Helen y su familia, se encontraba casi siempre enfadada e irritable.
Cuando cumplió siete años, sus padres decidieron pedir ayuda y buscar una instructora; fue así como el Instituto Perkins para Ciegos les envió a una joven especialista, Anne Sullivan, que se encargó de su formación y logró un avance en la educación. Anne Sullivan con ingenio y dedicación desarrolló métodos para que Helen pudiera comunicarse. Para leer y escribir utilizó un tablero especialmente confeccionado especialmente para ella (método Braille).
Con esto el carácter de Helen cambió y encontró en la escritura la manera en la que el resto del mundo pudiera comprender como se sentía.

Ray Charles Robinson, más conocido como Ray Charles (23 de septiembre de 1930 - 10 de junio de 2004) fue un cantante, saxofonista y pianista de soul, R&B y jazz, ciego desde la infancia.  

Charles nació en Albany, Georgia, lo más profundo del profundo sur, cuando los derechos civiles y la igualdad para los de su color, afroamericano, ni siquiera podían soñarse. Comenzó a perder la vista entre los 4 y 6 años de edad, cuando quedó ciego completamente, aparentemente a causa de un glaucoma. Al quedarse ciego tuvo que desarrollar el resto de sus sentidos, especialmente el oído.  Cuando todavía era un niño su familia se mudó a una comunidad de escasos recursos en Greenville, Florida, donde comenzó a mostrar su interés por la música. Además de ser ciego, por ser negro tenía vetado la entrada a ciertos lugares. Su madre siempre vio su gran talento auditivo y le empujo para no dejar que nadie le limitara su destino. A los 15 años se quedó huérfano, pero siempre tuvo presente a su madre y toda la gran confianza que había depositado en él. El estado de Georgia eligió su interpretación de la canción “Georgia on my mind” como himno.
Bobby Darin (Nueva York, 14 de mayo de 1936 - Los Ángeles, 20 de diciembre de 1973), cuyo verdadero nombre era Walden Robert Cassotto, fue uno de los cantantes más populares e ídolo de adolescentes de las décadas de 1950 y 1960.
Darin nació en el seno de una familia pobre de clase trabajadora del Bronx, Nueva York. Su padre provenía de una familia italiana y desapareció unos pocos meses antes de que Bobby naciera. Como resultado, su madre se vio forzada a pedir ayuda para cuidar a su hijo, estigmatizada por ser madre soltera.
De pequeño tuvo una salud frágil, estaba a menudo en la cama y apenas podía moverse, quizá por una dieta deficiente y una escasa atención médica. A los 8 años estaba aquejado de múltiples ataques de fiebre reumática. La enfermedad lo dejó con serios problemas de corazón. Una vez oyó cómo su médico le decía a su madre que tendría mucha suerte si llegaba a los 16. Su  madre y su abuela siempre le inculcaban sueños sobre su futuro como cantante, imaginando escenarios y lugares donde después Bobby cantaría. La realidad supero todas las expectativas ya que llegó a cantar en la televisión y competir artísticamente con Frank Sinatra.

 De los tres casos cabe destacar la importante que resulta que alguien que conoce perfectamente nuestras limitaciones (físicas, psicológicas, emocionales…) no se centre constantemente en ellas y vea el “genio” que cada uno lleva dentro. La manera positiva en la que nos podemos relacionar con el mundo, aunque esto se centre en un ámbito diminuto, apenas efímero, neutralizando las discapacidades.

Podemos concluir que los pasos serian tres:
  1. Conocer las discapacidades, debilidades…
  2. Comprender como afectan a cada persona y aceptarlas.
  3. Conocer las fortalezas y tirar de ellas como de un hilo de ovillo.
De esta manera pasamos de ser discapacitados a ser capacitados. Porque nuestra historia se centra en la manera positiva en la que nos relacionamos con el mundo, lo que hace que aumente nuestra relación con él y nuestras fortalezas.

¿Qué ocurre cuando la discapacidad es emocional?
La discapacidad emocional es aquella que lleva grabada la impotencia del individuo. Es la que discapacita los sentidos, ya que los sentidos están relacionados con las emociones.
Algunos sentidos como el olfato están directamente relacionados con las emociones. La información que llega a través de la nariz pasa directamente al circuito límbico y al hipotálamo que son los encargados de regular los instintos, las emociones, los sentimientos y los impulsos. Por lo tanto es un sistema de vigilancia. Igualmente el gusto, ya que el 90% del gusto se corresponde al olfato.
El tacto es el único sentido que nos relaciona físicamente con el mundo. Tiene dos propósitos mejora nuestra vida y actúa como sistema de alarma general del cuerpo.
El resto de los sentidos, vista y oído, son más conscientes porque la información pasa a la corteza directamente pero nos evocan igualmente experiencias pasadas, emociones.
Si todas las emociones que percibimos con nuestros sentidos son negativas nos incapacitan para relacionarnos con el mundo poniéndonos en alerta e incapacitándonos para aprender.

 LOS CIUDADANOS DEL SIGLO XXI DEBEMOS PRESTAR ATENCIÓN A LA PERSONA Y NO A LA DISCAPACIDAD Y SER CONSCIENTES QUE TODO EL MUNDO ESTÁ, EN ALGÚN MOMENTO, DISCAPACITADO-Concepto de discapacidad -Comunidad de Madrid

viernes, 11 de julio de 2014

LA MIRADA DEL OTRO (I): SU FUNCIÓN REGULADORA


Hablábamos en un post anterior de la importancia de la mirada de los otros significativos en las personas y especialmente en los niños, pues su psiquismo se construye desde el otro, desde ese otro con quien se vincula, ya sea de forma segura o insegura. Cuando los adultos, a través de su mirada, hacemos sentir vulnerables, indignos del afecto del otro y lo hacemos de forma reiterada y sin reparación, la percepción que recibe el niño del otro es tan insoportable que surge la vergüenza como emoción. El niño sintiéndose atrapado en su dolor, miedo, puede responder al entorno bien inhibiéndose o bien desde la rabia.

A. Schore señala la naturaleza “pre-verbal” de la vergüenza, surgiendo la culpa cuando los niños ya hablan, pudiendo expresar, relatar. Sólo cuando el niño puede entender que ha realizado una acción y esa acción ha causado daño al otro, es cuando aparece el sentimiento de culpa. Este doble proceso (vergüenza-culpa) tiene su influencia en el proceso de autorregulación.

Cuando uno es pequeño, necesita del otro para aprender a regularse, algo que hacemos desde la conexión-desconexión-reconexión (D. Siegel). La mirada que aportamos al niño, interviene en esta función reguladora, así la vergüenza puede aparecer como un estado emocional de baja intensidad que forma parte de este proceso regulador cuando el otro significativo facilita la reconexión, potenciando la dignidad del niño; pues el sentimiento de vergüenza tiene que ver con el cuestionamiento de la calidad de la persona, como señala Nathanson. Es bueno recordar que los niños miran a los adultos como personas que tienen poder y dignidad, para ellos los adultos son importantes y merecen la pena.


Ahora bien, cuando en ese proceso de aprendizaje regulador, el otro significativo no facilita la reconexión o se da, pero sin sintonizar con el niño y lo hace desde el enfado… la vergüenza que siente es tan elevada, que le desborda y provoca una falta en el aprendizaje de regulación emocional. Cuando se producen estas situaciones de forma reiterada, una de las formas de respuesta del niño es el enfado, la rabia. El niño aprende a temer la mirada de aquellos que deberían darle seguridad, llevándole a ser poco sensible a las miradas de los otros y a fracasar en su aprendizaje regulador. También como podemos ver, se pone en riesgo su capacidad para empatizar con el otro, debido a esa dificultad para leerle. Un buen ejemplo lo podemos ver en el video “the still face experiment: Dr. Edward Tronick”, donde observamos el poder de la mirada de la madre para fomentar la regulación o desregulación del niño.

Por lo tanto la vergüenza y posteriormente la culpa sirven, entre otras cuestiones como funciones reguladoras del comportamiento intrapersonal (regulador interno) e interpersonal (regulador social), y depende de los adultos que nos relacionamos significativamente con los niños, de devolverles una mirada que acoge, que ante un fracaso les devolvemos una mirada que les da seguridad, que ante un hecho que hay que modular, nos podemos desconectar para una seguida reconexión que acoge a su persona, que es digno , que está aprendiendo a modular y le miramos de forma responsiva, atenta, les devolvemos con esta mirada que es digno de nuestra respuesta, de nuestra atención, que es adorable, entrañable.

Todos tenemos experiencias cotidianas con nuestros hijos, alumnos, niños con quienes trabajamos… o no tan niños, de cuando les hemos lanzado “miradas que matan”. Llega el verano, es tiempo de un poco más de calma, de relax. Un buen momento para caer en la cuenta del poder de nuestra mirada sobre el otro y por lo tanto practicarla, hacerlo hábito, de tal forma que cuando ésta es una mirada que juzga, que califica al otro, se nos clave a nosotros en primer lugar y así modularla y reconectar “salvando”, rescatando al otro, dando buena seguridad.

Buen verano a todos y buenas miradas constructivas, creadoras!!!!
Volveremos en Otoño.


lunes, 30 de junio de 2014

"GRACIAS POR LA VIDA", el respeto a los padres

Esta semana me gustaría hablar del respeto a los padres y a las familias de los menores con los que trabajamos. En ocasiones me encuentro en la terapia con niños que rechazan a sus padres desde una actitud de superioridad y juicio que los aleja mucho de sus sentimientos reales. Escucho palabras de desprecio como “ese señor...” “mi madre para mí no existe” “yo no tengo padre, para mí está muerto”, ... Entiendo que hay dos motivos tras estas actitudes: uno representa una forma de defenderse del dolor por no poder contar con ellos como figuras protectoras y de afecto; con el otro los menores “adoptan” el juicio y las opiniones de los que les rodean y están dolidos con sus padres (el otro cónyuge, la familia, los profesionales...). 

Lo que intento en la terapia es que conecten con sus verdaderos sentimientos al margen de la opinión de los demás. Para su sorpresa, lo que se encuentran es algo muy diferente a lo que nombran: unas veces la necesidad de madre o de padre; otras la curiosidad y el vacío por alguien a quién no han conocido o ha sido por muy poco tiempo; otras la angustia y el miedo de perderles; el dolor del abandono; la preocupación excesiva por sus problemas.... Lo que pretendo con ellos es que conecten con su derecho a estar enfadados, tristes, asustados.... desde su posición de niños, desde su necesidad real, desde su “anhelo de padres” y no desde los criterios ajenos. 

 A través del roleplaying o de representaciones con muñecos trato de que vean cuál es el lugar de sus padres, el de sus abuelos y otros adultos y cuál es el suyo como hijos o hijas para que identifiquen los roles de cada uno de ellos. Así vamos viendo de quién nos viene la vida, quiénes cuidan de quienes, quiénes tienen que pedir y quiénes tienen que dar y qué tiene que dar cada uno de ellos. Los padres nos dan la vida, los padres cuidan de sus hijos, los hijos necesitan de los padres, los padres dan cariño, cuidados y protección, los hijos dan amor y respeto.... y así vamos redefiniendo el mapa muchas veces desordenado en estas familias. 

Una de las cosas que les ayuda a soltar esas actitudes de superioridad y prepotencia respecto a sus padres es visualizar que la vida les viene de los padres. Sean los mejores o peores padres, ellos no existirían sin sus padres. Eso les ayuda a colocarse en un lugar menos juicioso y cuando verbalizamos a través de los muñecos “gracias por la vida que me has dado” veo que se relajan y tranquilizan. 

Luego trabajando las dificultades de los padres, trato de que sean realistas, que entiendan que a veces los padres “no pueden” o “no saben” dar más. No vamos a inventar lo que no es; si sus padres no les cuidan no les voy a pedir que digan “gracias por tus cuidados”, eso se lo agradeceremos a educadores, familias de acogida o adopción que asuman en este momento ese papel pero sin los juicios gratuitos de “tus padres no te quieren” “a tus padres no les importas”. En este sentido, cuando a través de los muñecos yo verbalizo por boca de los padres “lo siento, no te puedo dar más” “lo siento, te doy lo que te puedo dar y lo demás lo tendrás que buscar en otro lado” “lo siento si te he hecho daño, asumo mi responsabilidad”... de nuevo veo que se tranquilizan y ven a sus padres con más respeto. 

Otra cosa que me gusta hacer con ellos y les deja buena sensación es la representación del genograma familiar con muñecos. Cuando el niño o niña se representa con su familia detrás, siente que pertenece a una familia, a algo más grande; cuando yo retiro a los muñecos que representan a los adultos y el niño o niña se queda solo su cara lo refleja todo, la sensación de soledad es tremenda. Cuando les pregunto qué imagen les gusta más siempre eligen la de toda la familia. Si les pregunto qué sensación les produce esa imagen, siempre es positiva: “que somos muchos”, “cariño”, “alegría”, “fuerza”, “que estamos unidos”... En general se van más contentos y relajados, tal vez porque descubre su propia pequeñez, tal vez porque sienten mi respeto hacia sus padres, tal vez por ambas cosas. La sensación de gratitud nos es más grata que la de exigencia, la de plenitud más grata que la de carencia.

martes, 3 de junio de 2014

“MIEDO A QUERERLES”

“Miedo a quererles”. En las últimas semanas lo he escuchado en dos ocasiones refiriéndose a menores en situaciones muy distintas: menores en acogimiento residencial y menores en acogimiento preadoptivo. Los motivos que llevaron a estas personas a expresar esto también son muy diferentes. Pero hay algo en común:

lunes, 5 de mayo de 2014

Un testimonio de abuso lleno de esperanza.


Hoy quiero compartir con vosotros algo muy especial. Quiero dar la oportunidad desde este espacio, a una persona que acude a nosotros para que pueda expresar sus emociones y vivencias con la intención de que comparta su experiencia y que ésta pueda servir de ayuda a otras y además que facilite el bienestar, no sólo del que escribe sino del que lo lea. Todo ello se realiza con el permiso de la escritora pero de forma confidencial, para proteger su derecho a la intimidad.
Esta historia comienza hace tan solo tres meses, cuando conocemos a una chica de 16 años que nos impresiona por la facilidad que tiene para componer canciones autobiográficas. En ellas es capaz de contar el dolor que le han causado algunos de sus familiares más cercanos, además de animar a otras chicas que estén en una situación parecida a denunciar los abusos y así comenzar a “escribir un nuevo presente y futuro” con nuevos retos e ilusiones, que ayuden a superar el pasado.

Este es su testimonio:
Yo era feliz, muy feliz, hasta que empezó todo esto, ellos eran importantes en mi vida pero me hicieron daño, tanto daño que ya no sabía qué hacer. Me iba de su casa, mi madre me denunciaba por fugarme pero ¿y qué?, me daba igual, yo no era feliz allí. Me iba y me volvía a ir, una detrás de otra.
Hasta que lo conocí a él, ese chico moreno, le amaba, le amo y le seguiré amando. Él si me quiere bien, me respeta, me anima, me cuida y me alegra. Por esto me fui a vivir con él. No sabía nada de lo que me había pasado, no quería contárselo, no me atrevía, me avergonzaba, me lo había callado durante tres malditos años. Me notaba mal y me preguntaba que me pasaba y yo como una tonta me callaba, hasta que estallé, no podía callármelo más. Decidí contárselo. Me escuchó, me entendió, me dijo que me iba a apoyar y así lo hizo. Me dijo que lo hablara con mi hermana mayor, pero cómo lo iba a hacer, si ella escapó de esa casa cuando yo era muy pequeña y no sabía ni su número de teléfono. Hablé con su mejor amiga y se lo pedí. Me preguntó si estaba bien. La mentí, pero ella también me conocía bien, me ha visto crecer. No se lo conté hasta que me tranquilicé.
Luego llamé a mi hermana y se lo conté. Me animó a denunciarlos y a salir de allí. Ella también lo sufrió y también escapó.
Yo tenía miedo, no me atreví, me costó mucho, yo lo tenía que hacer, los denuncié, todo esto ha sido muy duro, para mí, yo ya pasé lo peor, yo seguiré para adelante.
Como bien sé, hay chicas y chicos como yo, con el mismo problema. Me gustaría darles un consejo y sé que me escucharán. Todos nosotros podemos, lograremos que lo que nos ha pasado, no le pase a nadie más, os animo a que denunciéis, no os sintáis culpables, por algo que vosotros no habéis hecho. La culpa la tienen esos cerdos. Ser fuertes que hay gente que os apoya en todo, hasta los que no conocéis. A mí la vida me ha cambiado, tengo ilusiones, ahora soy feliz, y sé que vosotros también lograréis ser felices.”


GRACIAS POR COMPARTIR TU EXPERIENCIA CON NOSOTROS Y POR SER EJEMPLO DE LUCHA CONTRA LA INJUSTICIA.

domingo, 6 de abril de 2014

Ser adolescente y adulto son cosas diferentes


“Ser adolescentes es aquello que nos convierte en seres  humanos.” David Bainbridge
“Mis amigos son como que fueran de mi familia y los adultos no me entienden.” Un adolescente cualquiera.

Quería compartir en este artículo una reflexión personal que me lleva rondando por la cabeza desde hace varios meses.
Por una parte, empecé a notar cómo la violencia de género aumenta entre los casos de adolescente con los que trabajo y comparándolo con la población general de adolescente me hice consciente que  era una problemática real de la que se están haciendo eco algunos contextos.

miércoles, 2 de abril de 2014

TESTIMONIO DE UNA MENOR


COMO LO VEO YO

Las historias deben ser contadas por sus protagonistas por eso el relato que aparece a continuación lo ha escrito una menor de 15 años cuya historia está llena de rupturas que tuvo que aprender a superar, todavía estamos en ello.
M. fue retirada de su familia biológica por la falta de cuidados adecuados de los padres además de los malos tratos físicos y psicológicos del padre hacia la madre, estuvo en un centro y después fue separada de sus hermanos y fue acogida por una familia en la que estuvo tres años, a partir de ahí se sucedieron otra familia y otras dos entradas en centros diferentes. Además sufrió la muerte violenta de su madre.
Con 15 años ha vivido acontecimientos por los que otras personas no pasan en toda su vida y aún así le pedimos que lo supere, que estudie , que se centre, que nos diga que quiere ser en la vida… ella responde “me toca que me pase algo bueno “ .
Lleva en terapia casi dos años, ha dejado de “esperar” que la buena suerte llegue y ha comenzado a buscarla, a forjarse un presente y un futuro sin estar continuamente con la vista en el pasado.
Ahora ha empezado un diario donde quiere contar como se siente y esta es la primera página que adaptó para poder publicarlo en nuestro blog.

viernes, 7 de marzo de 2014

LA MIRADA DEL OTRO


Hace tiempo que leí el libro de Boris Cyrulnik, Morirse de Vergüenza. El miedo a la mirada del otro. Libro que me parece muy interesante, en él aborda el sentimiento de vergüenza y lo aborda teniendo en cuenta muchos elementos como puede ser el apego, el desarrollo, la resiliencia…

Hoy me gustaría hablar de la mirada del otro, en concreto del poder de la mirada bien para embellecer al otro o bien para “afearlo”, hacerle sentir insignificante, malvado, indigno y por lo tanto avergonzarse de su propia persona.

viernes, 28 de febrero de 2014

Nota de prensa de la FAPMI y la necesidad de notificar los casos de maltrato y abuso infantil

Queremos difundir la nota de prensa que ha hecho la FAPMI (Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil) como consecuencia de los casos de abuso sexual que últimamente han salido en los medios de comunicación de nuestro país.
Los niños necesitan de la voz, y decisión de los adultos para poder salir de las experiencias de abuso, negligencia y violencia que otras personas ejercen sobre ellos. El silencio de la víctima y del que observa lo que provoca es la vergüenza, la duda y la indefensión del que sufre. 
No podemos mirar para otro lado.


lunes, 24 de febrero de 2014

EL CIRCO DE LA MARIPOSA, una nueva oportunidad.

Me gustaría retomar la idea comentada por mi compañera Marta Rodrigo en su anterior artículo “¿qué te define?” y profundizar en cómo nuestra autoestima y autoconcepto se va construyendo, entre otras cosas, a través de la mirada de los demás. 
He vuelto a ver el vídeo de “El Circo de la Mariposa”, y no deja de impresionarme lo eficaz y sencillo (que no siempre fácil) que es, como dice en el vídeo el Sr Méndez, “ver lo magnifico del ser humano”. Este vídeo es una bonita forma de mostrar la influencia que tiene la mirada del otro sobre el concepto que uno tiene de sí mismo. También es un ejemplo de la capacidad de resiliencia que tenemos los seres humanos cuando alguien es capaz de mirarnos, de ver nuestro potencial y a través de la confianza, darnos una segunda oportunidad. 

jueves, 13 de febrero de 2014

Ser padres: adoptivos o biológicos.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, padre es la persona que engendra, pero para un hijo su padre o madre es la persona que: se levanta por la noche para alimentarle o calmarle sus pesadillas, le enseña a montar en bicicleta, le cura las heridas de sus constantes caídas, pasa gran parte de la tarde haciendo las tareas escolares, le prepara la comida más rica y la más sana, le aguanta y le corrige sus pataletas, se ríe con sus avances y llora con sus sufrimientos, pelea en sus batallas adolescentes, etc… Un hijo sabe quiénes son sus padres porque le cuidan, le corrigen, le protegen y le quieren, no porque lo haya leído en el Libro de Familia. Por tanto, la biología en sí no define ser PADRE o MADRE.

miércoles, 29 de enero de 2014

“¿QUÉ TE DEFINE?”


Llegó a mis manos un vídeo motivador (pinchar para ir al enlace) en el que Lizzie Velásquez, una joven estadounidense que padece un extraño síndrome, cuenta cómo transformó su difícil experiencia en el motor de su vida para alcanzar sus objetivos y éxitos.

lunes, 20 de enero de 2014

Me quieres y me haces daño.


Hablar sobre la violencia no es nada nuevo sobretodo en el ámbito en el que nosotros trabajamos pero es bueno reflexionar sobre lo que significa y lo que provoca en los menores.
Todo el mundo entiende las agresiones físicas e incluso los maltratos psicológicos que son tan difíciles de explicar cuando una persona y mucho más un niño los sufre pero en nuestro trabajo vemos que hay otras formas de violencia más sutiles, más solapadas ejercidas sobre los niños y de las que se hablan menos o quizá estén más admitidas.
Unas  son las negligencias, es decir la falta de protección por parte de las personas con las que los menores tienen un vínculo afectivo , pero también la otra cara de la moneda que es la sobreprotección ejercida de tal manera que se les impide a los niños desarrollarse de forma que en un futuro puedan ser unos adultos independientes que sean capaces de tomar sus propias decisiones sin que el resultado positivo o negativo de tales decisiones les haga sentirse fracasados, inútiles o que no merecen ser queridos. 
Al mismo tiempo la falta de límites y normas por parte de las personas que ejercen esa vinculación afectiva y que son relevantes para la educación también pueden provocar un desarrollo inadecuado en cuanto a la diferenciación de lo correcto y lo incorrecto de sus actos puesto que nadie se lo ha enseñado y … algo que cada vez se ve con más frecuencia que los niños que reciben con inmediatez lo que piden, serán adultos que no sean capaces de esperar a conseguir sus metas ni podrán aplazar  los éxitos. 
Como se puede deducir de todo lo anterior la violencia es evaluable no solo por lo que ocurre en el momento sino por el daño presente y futuro que produce en la víctima. Pero lo más importante y más llamativo  puede ser entender como se ejerce el maltrato, ese “abuso de poder “ que Pepa Horno explica cuando habla de violencia intrafamiliar : “el amor es una forma de poder “ “ cuando usamos el amor de otra persona para hacerle daño o para obtener un beneficio propio a costa del dolor estamos ejerciendo violencia “.
Después de tantos años trabajando con menores maltratados es interesante, importante, escuchar algo que intuimos pero a lo que no ponemos nombre y Pepa Horno lo hace.
La violencia intrafamiliar se nutre de esto : de amor pero NO de un ambiente de seguridad y ésta es la clave para poder trabajar con menores maltratados y para que se entienda este tipo de violencia tanto por los que la ejercen , como por los que la reciben pero fundamentalmente para todas las personas que trabajamos con víctimas.
 No me quieras mucho quiéreme mejor

martes, 14 de enero de 2014

Si no vives como piensas acabarás pensando como vives.


Cuando interaccionamos con el ambiente, no es sólo nuestra mente la que se relaciona con el contexto, sino que nuestro cuerpo también toma un papel significativo que en ocasiones obviamos.
Por tener un entrenamiento mucho más mental y priorizar este sobre el corporal, a la mayoría no nos cuesta dar una explicación  de lo que nos pasa, pero; ¿somos realmente conscientes de cómo sentimos o solo justificamos nuestras acciones?
En ocasiones tenemos sensaciones corporales que contienen información implícita de la que todavía no hemos pensado. Es importante poner en contacto la mente y el cuerpo para ser conscientes de que ambos comparten la misma información.
Si el cuerpo y la mente no mantienen un feedback puede pasar que hemos entendido mentalmente cierta información, que nos llega normalmente por un canal verbal, sin embargo cuando atendemos a lo que el cuerpo está sintiendo podemos comprender que a veces no ha asimilado la información mental.
El cuerpo que es más lento, necesita estar preparado para cambiar algunos comportamientos que nuestra cabeza ya ha comenzado a asimilar y la manera de asimilar estos cambios suele ser por imitación con la activación de lo que se conoce como neuronas espejo o tomando conciencia de la manera en la que el cuerpo se expresa.
Por eso es importante educar a nuestra mente a tener una sensación sentida del cuerpo.

Voy a poner dos ejemplos especialmente significativos en ambas direcciones:

1.     Aprender a cuidar. El cuerpo ha asimilado una información de la cual la mente no es plenamente consciente.
2.     Pedir ayuda. La mente ha asimilado una información para la cual el cuerpo no tiene recursos.
1. Aprender a cuidar.
 Michael Meaney, estudió en ratas cómo las diferentes madres criaban a sus hijas.
En las ratas el cuidado materno consiste en lamer y alimentar, Meany cuantifica estas tareas y diferencia entre unas madres más o menos cuidadoras.
En primer lugar observó que las ratitas que habían sido criadas por madres
menos cuidadosas, de mayores eran también poco cuidadosas, concluyó que estaban genéticamente predispuestas a ser “ madres descuidadas".
Más adelante decidió poner bajo el cuidado de las madres más entregadas a crías del otro grupo. Los resultados mostraron que siendo adultas habían aprendido a cuidar a sus crías como sus madres adoptivas prevaleciendo su experiencia vivida. Esto contradijo a su primera conclusión. No había predisposición genética, era aprendizaje vivencial, del cual ni tan siquiera había una voluntad al cambio.
En una segunda fase este investigador decidió estudiar el comportamiento humano, viendo que se producían los mismos cambios que en los roedores.
Al igual que los roedores modifican su conducta por imitación, sin ser conscientes de ello, nosotros a lo largo de nuestra vida vamos modificando parte de nuestro comportamiento diario por imitación, de manera experiencial y normalmente solo tomamos consciencia de una parte de este cambio cuando se analiza desde una mirada retrospectiva. El ser consciente nos ayuda a tener un mayor control sobre las influencias, que como seres sociales, tienen los demás sobre cada uno.

2. Pedir ayuda.
Teóricamente todos sabemos que si no podemos conseguir las cosas solos,  podemos pedir a los demás que nos ayuden.
 Sin embargo la sensación corporal no la tenemos, nadie nos la  ha enseñado:
- ¿Cuándo tengo que pedir ayuda?, ¿Cuándo llego a un nivel 5 de ansiedad, un 6, o tal vez un 7…?
Por otra parte la información corporal de pedir ayuda es que hay que  aguantar lo máximo para no mostrar debilidad  y no “molestar” a los demás con nuestras peticiones ansiosas.
A mi entender, es algo muy importante porque esto nos va a llevar una consecuencia directa: si no sabemos pedir ayuda, es muy probable que aunque la necesitemos no la pidamos.
Por lo tanto, cuando queremos cambiar algo que ya hemos aprendido hay  que tener en cuenta que el entender el porqué de las cosas no garantiza el cambio. En un cambio, tiene que pasar a la acción el pensamiento o la idea para que se convierta en una realidad integrada. El ser consciente de cómo reacciona el cuerpo nos hace tener un mayor control sobre cualquier cambio.