viernes, 27 de marzo de 2015

LOS GRANDES DESCONOCIDOS

Me resulta sorprendente, y desalentador en muchas ocasiones, el gran desconocimiento que hay en la sociedad de las necesidades emocionales que tienen los niños y niñas que han sufrido algún tipo de maltrato familiar en su infancia. 
 En el trabajo diario escucho a los diferentes profesionales que trabajan con estos menores las trabas que se encuentran en sectores como el de la educación, la sanidad, el judicial… 

 Ejemplos de ello son el caso de Zacarías de 14 años, de quien su orientadora se niega a hacer un informe específico ni adaptaciones curriculares porque considera que el niño no tiene ningún problema, que es muy cariñoso y está perfectamente integrado con sus compañeros. Lo que sale en las sesiones terapeúticas es bien distinto, Zacarías habla de sus miedos a las burlas de los compañeros, los empujones en la fila o en los pasillos, a que se enfaden los mayores…; su “cariño” desde mi punto de vista es sumisión y condescendencia para evitar cualquier tipo de conflicto con pequeños y mayores.