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Mostrando entradas de enero, 2014

“¿QUÉ TE DEFINE?”

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Llegó a mis manos un vídeo motivador (pinchar para ir al enlace) en el que Lizzie Velásquez, una joven estadounidense que padece un extraño síndrome, cuenta cómo transformó su difícil experiencia en el motor de su vida para alcanzar sus objetivos y éxitos.

Me quieres y me haces daño.

Hablar sobre la violencia no es nada nuevo sobretodo en el ámbito en el que nosotros trabajamos pero es bueno reflexionar sobre lo que significa y lo que provoca en los menores. Todo el mundo entiende las agresiones físicas e incluso los maltratos psicológicos que son tan difíciles de explicar cuando una persona y mucho más un niño los sufre pero en nuestro trabajo vemos que hay otras formas de violencia más sutiles, más solapadas ejercidas sobre los niños y de las que se hablan menos o quizá estén más admitidas. Unas  son las negligencias, es decir la falta de protección por parte de las personas con las que los menores tienen un vínculo afectivo , pero también la otra cara de la moneda que es la sobreprotección ejercida de tal manera que se les impide a los niños desarrollarse de forma que en un futuro puedan ser unos adultos independientes que sean capaces de tomar sus propias decisiones sin que el resultado positivo o negativo de tales decisiones les haga sentirse fracasados, inútil…

Si no vives como piensas acabarás pensando como vives.

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Cuando interaccionamos con el ambiente, no es sólo nuestra mente la que se relaciona con el contexto, sino que nuestro cuerpo también toma un papel significativo que en ocasiones obviamos. Por tener un entrenamiento mucho más mental y priorizar este sobre el corporal, a la mayoría no nos cuesta dar una explicaciónde lo que nos pasa, pero; ¿somos realmente conscientes de cómo sentimos o solo justificamos nuestras acciones? En ocasiones tenemos sensaciones corporales que contienen información implícita de la que todavía no hemos pensado. Es importante poner en contacto la mente y el cuerpo para ser conscientes de que ambos comparten la misma información.
Si el cuerpo y la mente no mantienen un feedback puede pasar que hemos entendido mentalmente cierta información, que nos llega normalmente por un canal verbal, sin embargo cuando atendemos a lo que el cuerpo está sintiendo podemos comprender que a veces no ha asimilado la información mental.
El cuerpo que es más lento, necesita estar prepa…